domingo, 2 de julio de 2017

Marcha Ciclista a Ferrolterra

Ayer hizo 20 años que cerrábamos las inscripciones de nuestra “1ª Marcha Ciclista a Ferrolterra” que la organizamos un 11 de Julio de 1.998 y cuando aún en aquellos años nos denominábamos Club Ciclista San Julián y que en Septiembre de ese mismo año cambiábamos al nombre actual de Club Ciclista Ferrol.

El precio de inscripción era de 1.500 pesetas, precio único ya que en aquel año no existía en nuestra Federación la licencia de un día, y que a propuesta de un servidor en la Asamblea de la Federación Galega de Ciclismo si se creó ya en la temporada de 1.999 a un precio de 500 pesetas.

El recorrido era de 123 kms., siendo prácticamente el mismo que se viene realizando a día de hoy, aunque en aquellos años callejeábamos un poco por el centro de Ferrol, tanto al salir como al venir.

En estos 20 años hemos intentado ir mejorando o eso creemos, al menos en cuando a nivel participativo ha sido así, partiendo de aquellos 49 participantes de la primera edición a los más de 200 del pasado año y que para una marcha ciclista de carretera dentro de nuestro  ámbito y con los recursos tanto económicos como humanos que mueve el club no está nada mal.

Me acuerdo que en aquellos días estaba muy nervioso, era nuestra primera “Marcha Ciclista Federada” y no sabíamos muy bien lo que teníamos que hacer y mucho menos como nos saldría todo, estábamos acostumbrados a organizar competición, tanto en carretera, circuito o ciclocross y no lo hacíamos nada mal sobre todo en los años 80-90 que todo era muy distinto a como se hacen las cosas hoy, pero a pesar de esa indecisión decidimos seguir adelante con nuestro proyecto y sobre todo nuestra ilusión.

Llegó el 1 de Julio y solo teníamos 32 inscritos, como os podéis imaginar se nos vino el mundo encima, con lo cual decidimos mantener abiertas las inscripciones hasta el mismo día de la prueba con la esperanza de que así nos podría venir más gente como así fue aunque solo hasta alcanzar la cifra de los 49 inscriptos participación insuficiente para nuestras expectativas que las habíamos puesto en los 150 participantes, pero no nos quedaba más remedio que apechugar y seguir adelante.

Como anécdota de esa edición decir que a día de hoy me rio de esa anécdota pero os puedo asegurar que aquel día nos habíamos quedado sin risa, aunque a día de hoy sucede casi lo mismo pero con mucho menos trabajo.
Como habíamos dejado abiertas las inscripciones hasta el mismo día no sabíamos la gente que nos podía venir y como habíamos puesto el tope en 150 participantes pues la duda nos saltó a la hora de preparar los avituallamientos, (no habíamos perdido la esperanza de que igual nos venían los 150 previstos J), ilusos nosotros. Bueno pues nada en aquel año habíamos decido dar unas bolsas con el avituallamiento donde iba fruta, bebida y dos bocadillos a elegir, teníamos pensado dar dos avituallamientos así que preparamos 300 bolsas, más algo a mayores sobre todo agua por si no nos llegaba, el resto con la participación que tuvimos os podéis imaginar lo demás L.

En fin…..no lo pasamos bien la verdad, pero no decaímos y seguimos intentándolo porque las dos ediciones siguientes fueron parecidas, pero bueno insistimos e insistimos y a día de hoy nuestro trabajo se ve recompensado con la participación que estamos teniendo y que siempre es de agradecer y teniendo en cuenta que nuestro trabajo y dedicación es para con todos los que le gusta la bici.

Quiero agradecer a todos los colaboradores que en estos 20 años han estado con nosotros, unos en unos años, otros en otros años y a todos los que están ahora, pero sobre todo agradecer a los que durante 20 años consecutivos han estado con nosotros en este proyecto, Distribuciones Maroño, Distribuciones Galivesa, Frutas Volvoreta, Estrella de Galicia, Ciclos Roca, gracias por estos veinte años consecutivos con nosotros y vamos a por otros veinte años……., no me puedo olvidar de nuestro Concello, el Concello de Ferrol, antes desde el Patronato Municipal de Deportes y ahora desde la Concejalía de Deportes sin el cual sin su apoyo la “Marcha Ciclista a Ferrolterra” nunca hubiera visto la luz…gracias.

Bueno y termino con el rollo que os metí que en realidad era solo para deciros que este año el 6 de agosto celebramos nuestra vigésima edición y que ese día os esperamos  a las nueve de la mañana en la Malata.
Acordaros que las inscripciones están abiertas hasta el 4 de agosto a las 14,00 horas en la página web del Club Ciclista Ferrol.
Un saludo y muchas gracias.

Juan Martínez Rey
Presidente del Club Ciclista Ferrol

lunes, 29 de mayo de 2017

Esto es un terrorista.......

Hasta las narices de tantas gilipolleces que se dicen………

TERRORISTA es aquel que roba, chantajea, extorsiona, secuestra……para obtener dinero para mantener el grupo terrorista y así poder asesinar.

TERRORISTA es aquel que de una forma voluntaria participa en el mantenimiento económico o de cualquier índole de un grupo terrorista y así que puedan asesinar

TERRORISTA es aquel que vigila, controla, hace seguimientos, informa….para llevar a cabo las acciones terroristas y así poder asesinar

TERRORISTA es aquel que proporciona las armas, munición, explosivos…..para poder asesinar

TERRORISTA es aquel que espera en el coche, los desplaza y les ayuda en la huida después de asesinar

TERRORISTA es aquel que pone las bombas, aprieta el gatillo, activa los explosivos o asesina por cualquier medio

TERRORISTA es aquel que una vez cometido los atentados esconde, da cobijo, encubre, ayuda a escapar a los que han asesinado


TERRORISTAS son aquellos que organizan, planifican, estructuran un grupo terrorista para asesinar

Así que ya está bien coño……. los terroristas son todos unos asesinos, y para eso no hay disculpa que valga ni condena cumplida, al menos con la sociedad y mucho menos con las familias de las personas asesinadas.

miércoles, 25 de enero de 2017

Por un Internet seguro.


Con tanto desgraciado hijo de puta que hay en las redes sociales cada vez es más necesario que para solicitar una cuenta ésta solo se conceda una vez debidamente identificado en la solicitud y por supuesto cuentas con nombre real, lo haría extensivo incluso a los correos electrónicos, vamos identificados como en las firmas digitales, identificación con DNI, etc....., seguro que se acababan todas las fechorías que se hacen, se dicen, se comparten en todas las redes sociales.

Nos tenemos que identificar en otras muchas situaciones de nuestra vida y no nos escandalizamos, por que no con esto.....


Por mi adelante, yo no tengo nada que esconder y no creo que se viole mi privacidad ni mi libertad, porque la mejor privacidad que uno puede tener es no tener ninguna cuenta ni exponerte voluntariamente al mundo del Internet y la mejor libertad que uno puede tener es el respetar y ser respetado en cualquier red social, sin confundir nunca la libertad con el libertinaje.

sábado, 11 de junio de 2016

Diario de un gato callejero.


Nací en la calle, por eso dicen que soy un “gato callejero”, me independicé pronto de mi madre y me tuve que buscar la vida, a veces comía lo que encontraba en los contenedores, otras veces lo que la gente me daba.

Me empecé a acomodar en las inmediaciones de un contenedor, dormía en un campo cercano y cuando tenía hambre siempre había algo de comer en ese contenedor, un día en frente del contenedor veía que ponían agua y comida me acerqué y empecé a comer, observaba que cuando se acababa lo volvía a ver lleno, en un recipiente me ponían agua y en otro me ponían comida, me puse muy contento ya que siempre había comida asegurada, luego empezaron a dejarme la puerta un poco abierta y me asomaba para ver lo que había dentro, al principio estaba un poco receloso pero siempre me recibían con una sonrisa, a los pocos días ya entraba un poco más en la casa y ya me daban la comida dentro lo cual siempre agradecía con un maullido, poco se me oía ya que soy un gato mudo por culpa de alguna pelea que seguramente tendría por la calle con otro gato y es que vivir en la calle es muy duro.

Cuando me ponían la comida salían a buscarme y observé que cuando se dirigían a mi lo hacían diciendo “Pitu”, enseguida me habitué y tan pronto oía la palabra “Pitu” me decía, me están llamando, algo bueno habrá, y salía corriendo para la casa.

Con el paso del tiempo empecé a coger confianza con esa gente y ya me dejaban andar por la casa, sentía que no les molestaba y les notaba contentos cuando estaba con ellos, me daban cariños y me hablaban, no les entendía, pero por el tono de sus palabras seguro que eran cosas bonitas que me decían y yo les acariciaba con mi cuerpo entre sus piernas.

Así que me establecí en esa zona donde con tanto cariño se me trataba y hambre no pasaba, pero un día que estaba lloviendo mucho me dejaron dormir en su casa lo que agradecí mucho, tenía buena compañía, dos perros que me aceptaban y dormía junto a ellos, me pegaba a ellos, les acariciaba con mi cuerpo y no me rechazaban, bueno si, pero era cuando les ponían su comida, no me dejaban que me acercara a sus comederos, pero eso me daba igual ya que yo tenía el mío y no dejaban que nadie comiera de mi comida, uno de los perros siempre estaba esperando a ver si me sobraba algo y se comía todo lo que me sobraba, a mi me daba igual ya que sabía que cuando llegara la hora de comer me volverían a poner más comida y más agua.

Fue una época muy feliz, ya no me sentía un “gato callejero”, me alimentaban, me daban cariño y ya no dormía a la intemperie, que más podía pedir……pero nací libre  en la calle y a veces necesitaba sentir esa libertad , me abrían la puerta y me iba al campo de en frente, me gustaba mucho tumbarme en la hierba y tomar el sol.

De vez en cuando venían a mirar si seguía en el campo o si necesitaba algo, cuando tenía ganas de volver a casa me abrían la puerta y me tumbaba o en mi cama o en la de los perros ya que me dejaban compartirla con ellos, que feliz era…..

Aunque seguía teniendo una forma de ser de “gato callejero”, fueron años viviendo la calle y eso no se olvida fácilmente, la calle en ocasiones te vuelve desconfiado, arisco, no me dejaba coger en el colo aunque si me gustaba que me acariciaran y que me peinaran, cuando tenía alguna herida me la curaban aunque a veces me resistía pero terminaban haciéndolo y yo en el fondo lo agradecía.

Un día me empecé a poner malito, no me encontraba bien, no tenía ganas de comer y cada día estaba más débil, vomitaba sangre y me manchaba, pero ahí estaban los de la casa, más una mujer que me limpiaba, se preocupaba por mi, me daba de comer con la mano, pero yo cada día me encontraba más débil, me ardía la barriga, sentía mucho dolor por dentro de mi cuerpo y notaba que mi vida se iba apagando, siempre estaba acostado, notaba a esa señora triste, como si ella también sufriera por lo que me estaba pasando a mi, cuanto lo agradecía.
Les oía hablar de algo que decían sobre si había comido veneno en alguna de mis salidas callejeras, no sabía lo que era eso, pero si es verdad que a veces comía cosas en la calle y que a partir de un día que había comido algo en la calle me empecé a encontrar mal, sufrí mucho, me quemaba por dentro, aunque en parte me compensaba el cariño que siempre recibía con sus atenciones.

Me venían recuerdos a la cabeza cuando todavía era un “gato callejero”, que a veces les sentía decir que les daba pena que durmiera en la calle, sobre todo los días de frío y lluvia, me ponía al lado del calor, unos aparatos que decían que eran estufas, que bien se estaba al lado de ellas…..pero notaba que mi vida se apagaba cada día más.
Cada vez tenía más dolores y la señora que estaba más pendiente de mi la notaba más preocupada, que pena de no poder estar más tiempo en aquella casa, donde recibía tantos cariños y amor, si, notaba que sentían amor por mi, pero por culpa de algunas personas malas que odian a los animales ya no podré seguir disfrutando de esa hospitalidad con la que se me recibió y con la que me aceptaron en su casa, lo siento también por ellos y por esa señora que tan bien me cuidaba, mi vida se va apagando……
Me venían cosas a la cabeza, como la de que no merecía morir de esa forma tan cruel “envenenado”, cuando daño no le hacía a nadie y en un momento en que mi vida había empezado a cambiar y había dejado de ser un “gato callejero” para ser un gato querido, respetado y amado, que feliz era…….

Una noche me empecé a encontrar muy mal, no había nadie, todos estaban durmiendo, aunque a mi lado estaban esos dos perros que tan bien me había recibido en su casa, tenía que aguantar, no me podía morir de aquella manera sin ni tan siquiera despedirme de la persona que tan bien se había portado conmigo….. y lo pude hacer….., aguanté la noche entre mucho sufrimiento, por la mañana temprano cuando ella se levantó se acercó a mi y ya se dio cuenta de lo poco que me quedaba, me acarició y me dijo “Pitu” que poco estuviste con nosotros, pero te echaré de menos…. y yo se lo agradecí con un mudo maullido….. mi último maullido….. y pensando que nadie merece morir por culpa de gente que echa “veneno” por las calles para que nos muramos con mucho sufrimiento.
Me voy muy agradecido, yo también la/los echaré de menos………